jueves, 14 de abril de 2022

En el centro histórico de Bogotá, un lugar llamado “La Candelaria”.

La Chiva se desplazó el pasado jueves 7 de abril al centro histórico de Bogotá. Allí la lluvia se apoderó por minutos del asfalto y dejó ver al barrio “La Candelaria” en su estado natural. Este reportero encontró en su camino a Don Gerardo Aristizabal, un auténtico "rebuscador" y en sencillas palabras narró la historia del “Bobo del Tranvía”.


Don Gerardo Aristizabal, narrador de historias.

Atrás quedo Don Gerardo como un fantasma andante, y caminé por estrechas calles empedradas y luces amarillas, que iluminaban las fachadas antiguas de casas viejas de adobe y techos de barro. Esas casas tienen algo en común: fueron construidas por españoles.


Casas antiguas de la época de "La Colonia".

Al instante, recordé mi amada Suba y su centro histórico. Y plasmé con mi celular una variedad de fotos de varias viviendas antiguas. También recordé el barrio “Getsemaní” de Cartagena de Indias, las calles de Villa de Leyva, y la ensoñadora población de Girón, en Santander.


Calles empedradas, acceso a la enigmática "Candelaria". 

Todo "rebuscador" de “La Candelaria”, narra a propios y extraños, leyendas sobre antiguos fantasmas que asustan en este viejo sector. Algo similar sucede en el centro histórico de Suba, donde los "rebuscadores" a cambio de algún peso, cuentan historias de miedo. 


Casas abandonadas donde residen 
las voces del pasado, si a caso los fantasmas...

Me sentí como en Suba, cuando entré a un establecimiento comercial, y una pareja de ancianos me atendieron de súbito. Allí pedí algo caliente para mitigar el frío de esa noche bogotana. Se me pareció mucho a la panadería “La Caleña”, que visito de manera frecuente los días sábados con mi esposa Juliana, allí en Suba.


Antiguo local de la panadería "La Especial",
en el corazón de "La Candelaria".

De las casas coloniales pasé a una cuadra elegante de tipo republicano. Estaba de manera sobria e imponente el palacio de “San Carlos”, sede de La Cancillería colombiana. 


Palacio de "San Carlos". 

Y de frente una construcción viva de la arquitectura nacional: El “Teatro Colon”. Allí una pareja de artistas "rebuscadores" me hacía la invitación a una de sus obras.


Pareja de artistas. De fondo el "Teatro Colón"

El peso de la noche cayó en Bogotá, y el frío se hizo más intenso. El afán de regresar a Suba se hizo evidente, y baje a pie por la solitaria Plaza de Bolívar, hasta la carrera décima. Allí me embarqué en un bus de Transmilenio, que un siglo atrás, fuera un tranvía eléctrico.


"La Candelaria" y sus esquinas simbólicas.

Ir a “La Candelaria” es un buen ejercicio para hacer foto reportaje. En la noche se ve uno que otro "rebuscador". En una próxima entrega de La Chiva, iré al centro histórico de Suba, e incluiré toda su enigmática arquitectura en la fría noche bogotana.


Humilde vendedor ambulante en 
la plazoleta del "Chorro de Quevedo".


Foto reportaje: César A. Ramírez.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario